Uso adecuado de los cabezales de peluquería canina


Los cabezales son material de corte de precisión que con un uso inadecuado se desafilan prematuramente.

Para dar una larga vida útil a los cabezales lo ortodoxo es utilizarlos adecuadamente.

Uso adecuado de cabezales en peluquería canina

Partes: Las principales son la cuchilla y el peine. Otras son: guía, tornillos, puente o casquillo.
Ajuste: Es la unión precisa entre cuchilla y peine que hace que el cabezal corte correctamente. Han de estar bien alineados.
Presión o tensión: La presión entre cuchilla y peine que se regula desde los dos tornillos de la parte trasera.
Filo: Tanto los dientes de la cuchilla como la parte de los dientes del peine que cruza con los de la cuchilla tienen filos. Al cruzarse dan el corte.
***La parte de los dientes del peine que dan la altura de corte no cortan porque no llevan filos***
Afilado: Se afila tanto la cuchilla como el peine en su parte de filos.
Mella o mordisco: Trocito diminuto de acero que se desprende del filo provocado por un golpe o por trabajar en pelo sucio, con nudos y con arena.
Provoca que cuando se cruzan cuchilla y peine, los filos tropiecen en ese punto dificultando el corte con pérdida de suavidad y precisión.

PORQUÉ DEJA DE CORTAR UN CABEZAL

  1. Porque se desafila. Trabajando correctamente el afilado dura mucho tiempo. Pero mal utilizado se puede perder en minutos.
  2. Porque se desajusta. No corta al no coincidir los filos de la cuchilla con los del peine. Ajustándolos se recupera el corte.
  3. Por un sobrecalentamiento. Al dilatarse pierde el corte. Cuando enfría se recupera. Trabajar con el acero caliente hace que el afilado dure menos tiempo.

CONSEJOS IMPORTANTES

  • Un cabezal ha de trabajar siempre ajustado y con la presión adecuada.
  • Un cabezal ha de trabajar siempre lubricado. Aplicar dos gotitas de aceite especial para cabezales en la zona de corte, sobre los dientes para que penetren entre la cuchilla y el peine.
  • Un cabezal ha de trabajar siempre frío. Controlar su temperatura mientras se trabaja para impedir su calentamiento. Aplicar antes, durante y después del corte un buen spray refrigerante.
  • Un cabezal ha de trabajar en pelo limpio y sin nudos. Las placas de nudos son “lijas para el afilado”. Para evitar la frustración que supone estropear un afilado sin concluir el corte de un perro anudado es importante desenredar todo el pelo previo al corte. En el caso de que esto no sea posible, utilizar un cabezal lo suficientemente corto para cortar entre el nudo y la piel sin atravesar los nudos para no desgastar el afilado precipitadamente.
  • Es fundamental la elección adecuada del cabezal en función del tipo y estado del pelo. Se ha de tener en cuenta el diseño del peine: altura de corte, longitud y separación de los dientes.
  • Avanzar dejando que el cabezal vaya cortando a la velocidad que la máquina permita “sin empujarla”.
  • Tras la jornada, limpiarlos con su cepillito y aceitarlos nuevamente para guardarlos.
  • Evitar las caídas. Una caída puede romper, mellar o desajustar los cabezales.
  • No sumergirlos en agua ni en líquidos corrosivos. Ni guardarlos nunca húmedos.

Acerca de Begoña Ibáñez Fernández

Reconocida profesional de la peluquería, con una experiencia de muchos años impartiendo cursos y seminarios. Autora de varios trabajos sobre la peluquería y cosmética de numerosas razas caninas y felinas. Asesora principal de peluquería y cosmética de Ibáñez Setter Bakio, S.L.

Dejar un comentario